Hace un par de meses estuvimos en Barcelona en casa de unos amigos y nos llevaron a cenar al Restaurante Osmosis. El comedor es muy acogedor, con las mesas alineadas que no se molestan y de un tamaño bastante generoso.
No tienen carta, solo menú degustación y varía con frecuencia. Está la versión corta, con 4 platos y un postre, y el menú completo con 5 platos y 2 postres. Escogimos el menú completo con maridaje.

