Biarritz es un bonito pueblecito francés, situado en la zona llamada
País Vasco francés. A mediados del S. XIX,
Biarritz empieza a transformarse en la ciudad que
conocemos hoy en día. Pasa de convertirse en un pueblo de pescadores a
un destino de veraneo. Esta transformación se debe a que la
emperatriz
Eugenia de Montijo, la mujer de
Napoleón III, se enamoró de
Biarritz y
de sus playas y
convirtió a Biarritz en su residencia estival. Algunos
de los edificios más importantes de Biarritz, como la
Iglesia de Santa
Eugenia y el
Hotel du Palais, fueron construidos por Napoleón III y la
emperatriz Eugenia de Montijo. Después de la I guerra mundial, en los
años veinte,
Biarritz fue un destino muy popular entre la gente de alto
copete y gente adinerada. Se la conocía como
"la reina de las playas y
la playa de los reyes".