Andén 27

Blog de viajes y fotografía

lunes, 6 de agosto de 2018

VIAJANDO AL PASADO. ¿CÓMO VIAJABAMOS ANTES?


Este artículo pertenece al Magazine Nº10 de la Revista Blogirls 2.0.

Son las 23:00 y antes de meterme en la cama, repaso mentalmente si he dejado todo listo: El pasaporte, el billete electrónico, los mapas offline en el móvil, los localizadores de las reservas de los hoteles que me ha enviado la web de reservas, el GPs actualizado … parece que está todo listo para salir de viaje por la mañana. 
Y sin querer, vuelvo a ser una niña y veo a mi padre, en la mesa de la cocina, con el mapa desplegado y apuntando en una libreta los números de las carreteras, kilómetros y ciudades intermedias hasta nuestro destino final. No existía ni google maps ni muchas otras cosas.
Viajando al pasado
El mundo ha cambiado mucho en los últimos años, y como no podía ser de otra manera, también ha cambiado la forma de viajar. Reflexionando y viajando al pasado.. ¿Cómo viajábamos antes?
A veces parece un tópico cuando se recuerda cuando la familia completa, incluida la abuela, se metía en un seiscientos, con el equipaje en la baca, para pasar unos días de veraneo en la playa. Pero eso lo he vivido yo y lo recuerdo con mucho cariño.

Cuando yo era niña, viajar en avión era para ricos o para negocios. No era muy asequible para el viajero de a pie, así que se viajaba más en coche. Los destinos más populares eran ir al pueblo, a la playa y un viaje a Portugal era de lo más exótico. Esos viajes en coche eran muy calurosos y con música de cintas (sí, algunas de ellas compradas en las gasolineras) Para entretenernos, cantábamos, contábamos los coches de color rojo o dormíamos tumbados en el asiento de atrás. Ahora hay aire acondicionado, seguridad con las sillas de niños para el coche, tablets, Dvds portátiles, etc… para un entretenimiento individualizado.
Viajar en seiscientos. Viajando al pasado
Recuerdo que cuando llegábamos a la ciudad de destino, mi padre nos despertaba a todos y teníamos que tener mil ojos para encontrar el apartamento o el hotel. Ahora, el GPS que te indica el camino desde casa hasta la puerta del hotel, sin hacer ningún esfuerzo.

Si te planteabas viajar el extranjero, todo se complicaba mucho más. No existía una Europa con un pasaporte único, por lo que para pasar a Portugal o Francia, había que cruzar la frontera, con control de pasaportes y todo. Y había que cambiar moneda, porque tampoco existía el Euro. La dificultad del idioma, sigue siendo la misma, porque lo del inglés tampoco a mejorado mucho que digamos.

Sin irnos tan lejos en el tiempo, antes de la era internet y las compañías aéreas lowcost, también se viajaba, pero de otra manera. Irse a la India de mochilero por tu cuenta, era bastante más difícil de hacer y solo lo hacían los aventureros de verdad. Para comprar un billete de avión había que pasar sí o sí por una agencia de viajes, lo mismo que para reservar un hotel o cualquier otra cosa. Te guiabas por las recomendaciones de amigos para elegir restaurantes y hospedaje, porque tampoco existía Tripadvisor ni nada similar. Eso sí, ya sabíamos que las fotos de los folletos de los hoteles estaban amañadas, y ese hotel a 100 metros de la playa, tan bonito en las fotografías, podía ser que no lo fuera tanto.
Los billetes de avión se emitían como en papel de calco, y los talonarios de hotel eran también muy parecidos. ¡Ay de ti si los perdías!. Podía ser el final del viaje. Ahora enseñas el DNI, y no hace falte nada más.
Viajando al pasado. Viajar a Paris
Para elegir destino o planificar qué visitar una vez allí, o te comprabas una guía o preguntabas a tus amigos o ibas a la aventura y ya te lo dirían allí. Ahora, solo con teclear en el ordenador, encuentras información casi sin querer. Yo tengo media docena de viajes, casi preparados, esperando que surja la oportunidad de ir. Y solo de la información que me llega sin buscarla.

Y por último, algo muy importante en mis viajes son las fotografías. De mis últimos viajes, tengo miles de fotos en soporte electrónico. Recuerdo cuando la fotografía solo era analógica y sacar dos rollos de 36 era ya sacar muchas fotos. No se tomaba cualquier instantánea, había que elegirla, y era muy emocionante cuando se recogía el carrete revelado y se veían las fotografías en familia.

La vida cambia, la tecnología avanza y nos hace la vida más sencilla, de eso no hay duda. Pero, de vez en cuando, entra un poco de morriña al recordar aquellos viajes de verano que nunca volverán a ser así.

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